Desde que el hombre apareció en este mundo, siempre ha tenido como objeto de deseo conocer el futuro. Esto ha sido así desde los inicios, en los que nos preguntábamos si llovería suficiente para proveer de caza y cosechas, hasta nuestros tiempos, en los que disponemos de complicadas tecnologías para pronosticar ventas y número de visitantes en nuestro negocio.
